Tuve la oportunidad de visitar un Santuario para Animales por primera vez y sin duda fue una de las mejores experiencias que he vivido. Este lugar comenzó como un refugio para animales y actualmente es un santuario con mas de 400 animales rescatados.
¿Qué es un santuario para animales?
Los santuarios son refugios para animales que han sido rescatados de la explotación, maltrato o abandono; su objetivo es darles una vida feliz por el resto de sus días, sin importar la especie.
Cuando conocí sobre este lugar, contacté con ellos para apoyarlos y decidí apadrinar a Maripaz, la cabrita más anciana del santuario, llego a este embarazada, tuvo gemelos y la oportunidad de vivir y ver crecer a sus hijos.
También quise apadrinar a Reggi, la primera vaquita criada a mamadera y con mucho amor en el santuario. Tenía días de nacida cuando llegó y ha tenido una vida larga y feliz.
Y como estas hay muchas más hermosas historias en este santuario, que ha cuidado y rescatado a más de 400 vidas, entre las especies rescatadas pude ver:
- Vacas (Incluida mi ahijada Reggi)
- Toros
- Cabras (Incluida mi ahijada Maripaz)
- Ovejas
- Gallos
- Gallinas
- Cerdos
- Patos
- Conejos
Si quieres saber más sobre este hermoso lugar visita su cuenta en Instagram @santuariosalvajes, y te comparto el video que publiqué en mi canal de youtube de toda mi experiencia, ¡Se que te va a encantar! 🌱
sobre santuario salvajes
Al tratarse de un santuario para animales, debemos ser respetuosos y no insistir en tocar, alimentar o jugar con los animales rescatados, que no se sientan cómodos ni felices con el contacto con humanos, los que sí sienten cómodos y les gusta simplemente se acercan, en mi visita se acercaron varias cabritas. Definitivamente este lugar me inspiró e hizo reflexionar muchísimo.
Anteriormente he comentado que llevo una alimentación a base de plantas, solo compro y consumo productos libres de crueldad animal, no apoyo lugares donde usen ni exploten animales para entretenimiento, pero estas son solo algunas de las acciones que podemos hacer para cuidar y respetar a cada especie.
Con amor,
Mary Solórzano



