Hoy quiero hablar de dos conceptos que aunque a primera vista puedan parecer distintos, comparten una filosofía de vida que cada vez más personas están adoptando: el minimalismo y el frugalismo. Aunque uno se enfoca en reducir las posesiones materiales y el otro en optimizar los recursos financieros, ambos buscan lo mismo: vivir de manera más simple, consciente y sostenible.

A continuación, te cuento 5 aspectos en los que estos dos estilos de vida se relacionan.

  • 1. Valoración de lo esencial

El minimalismo promueve eliminar los excesos para enfocarnos en lo esencial. Esto no solo aplica a nuestras pertenencias, sino también a nuestras actividades, relaciones y decisiones. Por otro lado, el frugalismo se basa en reducir al máximo los gastos innecesarios priorizando lo que realmente tiene valor. Ambos enfoques nos enseñan a distinguir entre lo que realmente necesitamos y lo que solo ocupa espacio (físico o financiero) en nuestras vidas.

  • 2. Enfoque en la calidad, no en la cantidad

Tanto el minimalismo como el frugalismo nos impulsan a hacer elecciones más conscientes. En lugar de consumir por impulso o llenar nuestra vida de cosas, nos animan a optar por productos de mejor calidad, que duren más tiempo y nos ofrezcan un verdadero valor. Esto aplica a nuestras pertenencias, pero también a nuestra comida, experiencias y relaciones. Un buen ejemplo es elegir una prenda duradera y funcional en lugar de consumir constantemente lo último de moda.

  • 3. Reducción del consumo

Ambos estilos de vida promueven reducir el consumo, pero con objetivos diferentes. El minimalismo busca liberar espacio físico y mental, mientras que el frugalismo se centra en ahorrar dinero. Sin embargo, ambas prácticas coinciden en que el exceso de compras no solo afecta nuestra economía, sino también nuestra paz. El concepto de «menos es más» se aplica aquí, ya sea para reducir la cantidad de cosas o para optimizar los recursos que tenemos.

  • 4. Sostenibilidad

El minimalismo tiene una fuerte conexión con la sostenibilidad (en este artículo te cuento más), ya que al reducir la cantidad de cosas que poseemos, también reducimos nuestra huella ecológica. De forma similar, el frugalismo puede ir de la mano con un estilo de vida más verde, ya que ser consciente de lo que compramos implica, en muchos casos, ser más respetuosos con el medio ambiente. Comprar menos y de forma más responsable ayuda a cuidar tanto nuestro bolsillo como el planeta.

  • 5. Mindfulness y gratitud

Ambos enfoques promueven una vida más presente y consciente. El minimalismo nos invita a disfrutar de lo que realmente importa, mientras que el frugalismo nos anima a apreciar lo que ya tenemos y ser agradecidos por ello. Esta mentalidad de abundancia, en lugar de escasez, nos permite disfrutar de las pequeñas cosas y dejar de perseguir constantemente la próxima adquisición o el siguiente gasto innecesario.

Finalmente, estos dos estilos de vida nos invitan a hacer un ejercicio de reflexión: ¿Qué es lo que realmente necesitamos?

Este año nuevo he estado estudiando e investigando sobre el frugalismo, un estilo de vida que llamo mi atención siendo minimalista y que quiero empezar a aplicar algunos de sus principios para mejorar mis finanzas ¿Conocías este termino? ¿Lo aplicas para ahorrar o mejorar tus finanzas?

Con amor,

Mary Solórzano